Frecuentemente los políticos hablan de un cambio en las tendencias de la economía. ¿No deberíamos hablar más bien del paro de la economía?
En la economía de los mercados no existe el paro. O vamos hacia arriba o hacia abajo. Diferenciamos entre movimientos coyunturales cortos, medianos y largos. Los cortos y los largos, los conocemos todos de la propia experiencia. Después de una recesión sigue una fase de prosperidad. Esa es la buena noticia en cuanto a las recesiones. En algún momento, las cosas van hacia arriba otra vez. Desde 1926 sabemos que también existen los movimientos coyunturales largos con una duración de aprox. medio siglo. Estos ciclos largos se llaman Ciclos Kondratieff.
¿Ciclos Kondratieff?
El primero que llamó la atención de la opinión pública hacia estos ciclos, fue un científico ruso con el nombre de Nicolai Kondratieff. Desde 1980 sabemos que estos Ciclos Kondratieff no sólo son movimientos coyunturales, sino procesos de reorganización de una sociedad. Cuando determinados inventos cruciales se introducen en el mercado, ellos llevan a nuevos mercados mayores, a nuevos lugares de trabajo, a una nueva infraestructura.
¿Qué significa esto concretamente? ¿Cuáles ciclos han existido hasta el momento?
Cinco. En el primero se satisfizo la demanda por textiles y vestimenta, en el segundo se logró la satisfacción de medios de transporte. Lo importante del tercer ciclo fue la satisfacción de la necesidad por el consumo masivo de artículos eléctricos y químicos. El cuarto Kondratieff fue la fase cuando se llevó a cabo la satisfacción de la necesidad social por la movilidad individual – gracias a los automóviles y al avión. En el quinto, en el actual, el rol central está en la necesidad social del manejo más eficiente de la información y del conocimiento.
Y cada vez hay una transformación radical de toda la sociedad, ¿en su opinión?
Exactamente. El sistema de educación tiene que transformarse para preparar la nueva cualificación necesitada. Hay cambios en el sistema legal. Por ejemplo, cuando el automóvil se convirtió en un artículo de consumo masivo, se tuvo que transformar la legislación de tránsito para poder tratarnos de manera disciplinada. En concreto, los ciclos Kondratieff son empujes innovadores que son desencadenados por determinados inventos, que transformarán toda la sociedad por un cierto tiempo hasta que se haya agotado el potencial de este invento. Generalmente, es seguido por una profunda crisis hasta que entre el siguiente ciclo largo.
Estos inventos cruciales, que usted acaba de mencionar, no son creados en un espacio vacío. Entonces, ¿qué son realmente los detonadores?
La ciencia juega un rol muy central. Esto lo sabemos desde el tercer ciclo Kondratieff. Ahí surgió el empuje innovador que fue iniciado y sostenido por las industrias electrotécnica y química . Este ciclo sólo se hizo posible porque se había descifrado la teoría cuántica de la materia y con ello se había creado la base para la industria química. Solamente, después de que Werner Von Siemens descubrió el principio electrodinámico, pudo surgir la industria electrotécnica. Y nuestra tecnología informática moderna se base esencialmente en los conocimientos de la matemática binaria – la computadora digital es básicamente la realización de la matemática digital.
Esto en cuanto al pasado. ¿Pero cuál es la situación actual? Justo con el fin del milenio encuentro la situación más bien paralizada que innovadora.
Solamente puedo repetirlo. No existe ningún estancamiento, sino un sube-y-baja continuo. Durante los noventas, las condiciones mundiales han empeorado paulatinamente. Uno puede reconocerlo en toda una serie de indicadores. El desempleo mayor en Europa, la inseguridad en cuanto al futuro, el incremento enorme en el sub-empleo, las crisis monetarias en muchos países del sureste asiático. El capital se emplea cada vez más para la especulación y no en los mercados de crecimiento real. Esto quiere decir que el ciclo actual se ha agotado mayoritariamente para Europa y Japón y para el espacio sureste de Asia.
Usted olvida los Estados Unidos.
No. Los Estados Unidos utilizan el resto del potencial de una manera más hábil. Todos hemos entrado en una fase de debilitamiento. Esta fase de debilitamiento no podrá terminar dentro de pocos años. Solamente se superará de manera prolongada con el próximo, el sexto ciclo Kondratieff.
¿Y cómo se presentará este sexto ciclo según su opinión?
Pues, el sexto ciclo se encuentra aún en una fase temprana – en una fase muy embrional – pero uno ya puede reconocer su configuración bastante bien. En el próximo, el sexto ciclo Kondratieff, la necesidad social por salud va a estar en primera plana. No solamente la salud fisiológica, como la entendemos hoy, sino en un sentido holístico: también salud del alma, ecología y salud social.
¿Por qué justo la salud?
Cada ciclo Kondratieff no es solamente la realización de determinados eventos – un empuje innovador mayor que penetra toda la sociedad – sino también satisface alguna necesidad social, como hemos visto en los cinco ciclos anteriores.
¿Usted dice que la ciencia juega un rol central para estos ciclos prolongados? ¿Cuáles disciplinas de la ciencia serán decisivas para el sexto ciclo Kondratieff?
Estoy muy convencido que el siguiente empuje innovador depende esencialmente del hecho de aprovecharnos mejor de tales factores. Con esto quiero decir: competencia en el trato con personas, creatividad, motivación, sentido de responsabilidad, y ante todo la disposición de entregarse por alguna cosa.
Esto suena más a trabajo social que a las necesidades de la industria.
Al contrario, esos son exactamente los factores que se vuelven cada vez más importantes en la economía. Los grandes avances en la producción ya no se logran hoy en día por mayor hardware, mediante una mejor tecnología o hacia un mejor acceso a capital de afuera. Los verdaderos rompimientos en la productividad, de tamaños del 30, 100 y hasta 1000 por ciento, se logran porque se va a transformar la manera cómo las personas colaboran: cambios en la organización en la dirección de trabajo en equipo.
Pero toda persona que ha trabajado en equipo sabe cuántos problemas surgen en este tipo de colaboración.
Exactamente. Pero sabemos que trabajo en equipo puede llevar a resultados muy asombrosos. Pero no estamos capacitados aún de asegurarlo. ¿Cómo transmitimos competencia en el trato de las personas entre sí? ¿Cómo podemos evitar que esta interacción, la colaboración no se destruye ya en los inicios – mediante agresiones, mediante el herir del otro, las malinterpretaciones, mediante la frustración y cosas de este estilo? Estudios aislados confirman que entre el 30 al 50% de los trabajadores y empleados alemanes ya han renunciado internamente y solamente llevan a cabo su trabajo de manera automática. Ahí se encuentran las potencias de la productividad. ¿Cómo manejarlas? ¿Cómo se gana uno a estas personas? ¿Cómo logra una la creación de un ambiente laboral, así que las personas ofrecen sus habilidades y dones gustosamente? Esto es tierra nueva, también para la investigación y la ciencia.
¿También para nuevos empleos?
Sí, también. Las ciencias humanas y sociales se volverán otra vez más importantes. Por ejemplo: ¿Cómo se puede realizar a nivel social que las personas se comportan de manera menos agresiva entre sí? O para utilizar un término moderno popular que se utiliza actualmente mucho en la economía – competencia social. Entre las competencias que la economía apoya en la actualidad, la competencia social está en primera plana. Pero, ¿qué es la competencia social? ¿Cómo se transmite? ¿Como podemos asegurar que las interacciones humanas no se rompan o separen desde una fase temprana? Esto, aún no lo estamos logrando. Aquí necesitamos trabajar mucho todavía.
En muchas empresas jóvenes, las llamadas compañías “start-up” se experimenta con estos factores “suaves” (soft). Parece que está surgiendo una nueva manera de cultura empresarial.
Si, a mí esto me parece también el primer aviso en las transformaciones que el sexto ciclo Kondratieff llevará consigo. Estamos en una fase de transición. En esta fase de transición se experimenta con nuevas soluciones y nuevas ideas. Mucho se cuestiona, y eso está también.
El factor más importante para el sexto ciclo Kondratieff es el intercambio de información entre personas. Información como transfer y transformación de conocimiento está teniendo un lugar cada vez más importante en la creación de valor, es el valor básico del crecimiento. A diferencia del quinto ciclo ya no estará en primer plano el intercambio de la información entre el ser humano y la tecnología (como la contabilidad, la elaboración de textos, telefax o Internet), sino el intercambio de información entre las personas y dentro de las personas mismas. Para abrir este potencial se necesita una innovación básica nueva: la salud psicosocial.
Para evitar una recesión larga y continua, habría que invertir ahora en la innovación básica del siguiente, o sexto, ciclo Kondratieff. Todo lo que ya se puede reconocer como característico de este nuevo ciclo – tecnología ecológica, tecnología de la fibra óptica, información, medicina y biotecnología – tienen un común denominador: la salud -, sin embargo comprendida desde un punto de vista holístico, es decir, salud psicosocial.
La innovación básica para el sexto ciclo es la apertura y expansión de potenciales psicosociales y del alma, como p. ej. Motivación, creatividad, colaboración, “El único factor será la capacidad de la persona del manejo de información y de otras personas.
Por primera vez, el crecimiento económico y el empleo total dependerán del manejo eficaz de la información: del intercambio de información entre personas y dentro de las personas, con avances dentro de la esfera de lo humano. Donde este intercambio de información es obstaculizado por egocentrismos, diferencias irreconciliables de opinión, luchas de poder, “mobbing” como clima laboral – estanca la productividad.
Los factores “suaves” (soft) se convertirán en calificaciones claves para la sobrevivencia, también la capacidad de colaborar, confianza, motivación, creatividad, consideración y conocimiento de personas.
Pero, ¿cómo se da y cómo florece una tal colaboración?
Parte de la misma son factores como acción con metas, apertura, confianza, la capacidad de empatía, la disposición para aprender, aceptación mutua, etc. También la cooperación y el trato humano mutuo y eficaz. El desempeño con actitudes humanas será una nueva competencia, que tienen sus bases en los valores de la familia y en la fe cristiana que pueden ayudar a quitarles las bases a conductas demasiado egocéntricas para desarrollar un legítimo interés en el bienestar con igualdad de los demás.
Este camino del YO al TU atraviesa el campo del AMOR.
BIBLIOGRAFIA:
Leo A. Nefiodow: “El sexto Kondratieff” (en alemán), Rhein-Sieg-Verlag, St. Augustin, 2000, 4a edición
Reinhard Mohn: “Lo humano gana”, Bertelsmann Verlag

